¿Y en tu calle?
Escribe tu calle y el número del portal, y el municipio si hace falta, para ver cuánto se vota en tu sección censal y cómo ha cambiado desde 2015.
Callejero del censo electoral del INE, con las calles a 31 de diciembre de 2022. La búsqueda se hace en tu navegador y no se envía a ningún sitio.
Los datos, con calma
El recorrido en 3D resume lo esencial. Aquí están los números completos: los municipios de referencia, cómo cambia la participación con cada variable, qué pesa cuando se miran todas a la vez y las secciones que menos votan.
Dos maneras de no votar
Salt, Lloret de Mar, Salou y Figueres son los municipios catalanes de más de 20.000 habitantes donde menos adultos votan: entre 34 y 39 de cada 100 empadronados. El primer motivo no es el desinterés: entre el 29% y el 39% de sus adultos son extranjeros sin derecho a voto en unas generales. Pero los que sí pueden votar también votan menos: un 55% en Salt y Figueres y un 58% en Lloret, entre siete y diez puntos por debajo de la media catalana (65%). Son dos fenómenos que se suman y que la cifra oficial de participación mezcla, porque solo divide por el censo.
Guissona es el caso extremo del primer fenómeno: más de la mitad de sus adultos no puede votar, y solo 29 de cada 100 lo hicieron, aunque la participación sobre el censo (61%) es casi normal. En el otro extremo, Sant Cugat del Vallès combina renta alta, universitarios y pocos extranjeros: vota el 72% de su censo y 63 de cada 100 adultos.
| Dónde | Población | De cada 100 adultos | Partic. 23J | Renta u.c. | Extranj. | Univ. | 2015 → 2023 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Salt | 33.232 | 34 · 39 · 27 | 54,9% | 16.986 € | 38% | 16% | |
| Lloret de Mar | 40.514 | 36 · 38 · 26 | 57,6% | 18.659 € | 36% | 19% | |
| Figueres | 48.374 | 39 · 29 · 32 | 55,4% | 18.700 € | 27% | 18% | |
| Guissona | 7439 | 29 · 52 · 19 | 61,1% | 21.818 € | 52% | 20% | |
| Salou | 30.258 | 39 · 34 · 27 | 59,3% | 20.729 € | 33% | 33% | |
| Hospitalet de Llobregat, L' | 278.115 | 47 · 25 · 28 | 62,1% | 19.734 € | 22% | 26% | |
| Barcelona | 1.613.579 | 53 · 22 · 25 | 67,4% | 28.344 € | 20% | 47% | |
| Sant Cugat del Vallès | 96.191 | 63 · 13 · 24 | 72,4% | 39.238 € | 13% | 63% | |
| Pueblos de menos de 2.000 hab. (589) | 342.971 | 60 · 11 · 29 | 67,1% | 23.757 € | 10% | 32% | |
| Cataluña | 7.855.678 | 54 · 17 · 29 | 65,4% | 24.487 € | 16% | 34% |
Participación = votos emitidos / censo electoral residente (CER). Adultos = población de 18 años o más (Atlas de Renta del INE, 1 de enero de 2023). Sin derecho a voto ≈ adultos residentes − censo electoral. Las líneas recorren las generales de 2015, 2016, abril de 2019, noviembre de 2019 y 2023.
Qué separa una sección que vota de una que no
Ordenando las 5.115 secciones de Cataluña en cinco grupos iguales según cada variable, la pauta es la misma: donde hay menos renta, menos estudios superiores, más paro, más extranjeros o población más joven, se vota menos. La barra completa (con el número encima) es la participación entre quienes pueden votar; su parte oscura, qué parte de todos los adultos residentes votó. La franja clara entre ambas crece donde hay más vecinos sin derecho a voto.
Lo que pesa cuando se mira todo a la vez
Estas variables van juntas: las secciones pobres también tienen menos universitarios, más paro y más extranjeros. Un modelo que las considera a la vez (regresión ponderada por censo, 5.041 secciones) explica 72% de las diferencias de participación entre secciones. Cada barra indica cuántos puntos cambia la participación cuando la variable sube una desviación típica y las demás se mantienen fijas.
Lo que más pesa es la educación, a mucha distancia de todo lo demás, seguida del paro. La renta, que por sí sola es lo que más se parece al mapa de la abstención, deja de añadir información cuando se tienen en cuenta los estudios y el empleo. El modelo describe asociaciones entre secciones, no causas.
Es lo que la ciencia política lleva décadas describiendo. En un artículo de 1995 que sigue siendo la referencia, Henry Brady, Sidney Verba y Kay Lehman Schlozman explicaron la participación con tres recursos: tiempo, dinero y habilidades cívicas, es decir, saber informarse, expresarse y organizarse. Se aprenden en casa y en la escuela y se ejercitan en el trabajo y en las asociaciones. Así resumían por qué hay quien no participa:
«Porque no pueden, porque no quieren o porque nadie se lo ha pedido»Henry E. Brady, Sidney Verba y Kay L. Schlozman, politólogos (Berkeley, Harvard y Boston College). En «Beyond SES: A Resource Model of Political Participation», American Political Science Review, 1995 · traducido del inglés
Estudios y empleo son justo lo que más pesa en este mapa. Informarse, entender qué se vota y sentir que la opinión propia cuenta exige tiempo y una cierta seguridad. Sin ellos, es más fácil pensar que la política es cosa de otros.
«Es un efecto de la propia desigualdad: si para tener voz y voto tienes que tener capital cultural, al final te callas»Miguel Alhambra, sociólogo (Universidad Complutense). En elDiario.es, abril de 2019
Hay efectos que no son económicos. Un porcentaje de extranjeros más alto sigue asociado a menos participación incluso entre quienes sí tienen derecho a voto, y las secciones con más españoles nacidos en el extranjero también votan menos. Es plausible que influyan los hogares mixtos y unas campañas que apenas se dirigen a estos vecinos, aunque los datos agregados no lo pueden demostrar. Parte del efecto puede ser inflación del padrón: personas empadronadas que ya se han ido y que cuentan como abstención. Las segundas residencias y el alquiler también se asocian a menos participación: en la costa hay empadronados que pasan buena parte del año en otro lugar, y en una elección celebrada el 23 de julio eso puede notarse. Con la edad pasa lo contrario: los barrios más envejecidos votan más.
Una advertencia necesaria: son datos por sección, no por persona. Dicen dónde se vota menos, no que cada extranjero nacionalizado o cada parado vote menos. Para afirmar eso hacen falta encuestas individuales.
2023: la otra abstención
Hay una segunda abstención, coyuntural, que no sigue la renta sino el voto. Entre noviembre de 2019 y julio de 2023 la participación cayó 6,7 puntos en Cataluña, pero mucho más donde el independentismo era más fuerte. En el cuarto de secciones con más voto a ERC, Junts y la CUP en 2019, la participación bajó 9,0 puntos; en el cuarto con menos, 6,0. El voto independentista pasó del 42% al 27% de los votos emitidos. Los análisis del Parlament de mayo de 2024 apuntan en la misma dirección.
«Los independentistas se han abstenido más y han fragmentado más su voto»Pau Torres, politólogo e investigador (UPF). En Ara, mayo de 2024, sobre el Parlament del 12 de mayo · traducido del catalán
Así, los pueblos pequeños del interior, que siguen votando más que la media, perdieron más participación que las ciudades del área metropolitana. Pero en el conjunto de Cataluña la diferencia entre campo y ciudad es pequeña: Barcelona vota más que la media (67%) porque sus barrios ricos compensan a los pobres. La diferencia más grande no es territorial, sino de renta, y pasa por dentro de cada ciudad. En Salt, Lloret o Figueres la abstención alta no es nueva: se repite elección tras elección desde 2015.
Diez años, doce elecciones
Entre 2015 y 2024 los catalanes votaron doce veces en elecciones municipales, al Parlament y al Congreso. La participación fue del 82% en el Parlament de 2017, el del 1 de octubre y el 155, y del 54% en el de 2021, en plena pandemia. En las doce, las secciones más pobres votaron menos que las más ricas, y la distancia ha crecido: en el Parlament pasó de 13 puntos en 2015 a 22 en 2021 y 19 en 2024; en el Congreso, de 11 a 14; en las municipales, de 11 a 14.
Secciones agrupadas en cinco grupos iguales por renta. Las líneas gruesas son el 20% más pobre y el 20% más rico; las finas, los tres grupos intermedios. Abajo, la distancia en puntos entre los dos extremos.
Donde más se ha perdido es en los barrios pobres. Del Parlament de 2015 al de 2024 la participación bajó en todas las secciones menos tres: una caída mediana de 22 puntos en el quinto más pobre y de 16 en el más rico. Entre los municipios grandes, Lloret, Sabadell, Sant Vicenç dels Horts, Ripollet y Figueres perdieron más de 22 puntos; Barcelona y Sant Cugat, unos 16.
También hay recuperación. Del Parlament de 2021, el de la pandemia, al de 2024 la participación subió en 85 de cada 100 secciones, y más en las pobres (una subida mediana de 5,6 puntos) que en las ricas (1,9). El Prat, Reus, Sant Boi y Viladecans recuperaron 8 puntos o más. No les bastó para volver a 2015: la distancia entre ricos y pobres de 2024 sigue siendo mayor que la de entonces.
Cuanto más cerca, menos se vota
Las elecciones municipales y las del Parlament, las más cercanas, son las que menos participación tienen: un 56% y un 58% del censo frente al 65% del Congreso. Y la distancia entre secciones ricas y pobres no se reduce, crece. En el Congreso, el decil de secciones más ricas votó 18 puntos más que el más pobre; en las municipales, 19; en el Parlament, 24.
Los politólogos las llaman elecciones de segundo orden: el elector percibe que se decide menos y se queda en casa con más facilidad. Y quien se queda en casa primero es quien ya votaba menos.
«Las elecciones locales presentan incluso menos índice de voto porque los ciudadanos no perciben que haya importancia en estas elecciones»Adrián Caballero, profesor de Comportamiento Político (UAB). En Maldita.es, mayo de 2024
El Parlament fue la excepción durante el procés, cuando las autonómicas movilizaron como unas generales: en 2017 votó el 79% del censo. En 2024 ha vuelto a quedar por debajo del Congreso.
No es un fenómeno nuevo ni repartido por igual. Josep Maria Vallés y Robert Liñeira (Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 2014) mostraron que la diferencia entre votar en generales y en autonómicas es más alta en Cataluña y Madrid que en el resto de España, y que se concentra en las áreas metropolitanas de Barcelona y Madrid. La relacionaron con la presencia de jóvenes, el paro y los votantes nacidos fuera de la comunidad, los mismos rasgos que salen en este mapa.
«Siempre se ha votado mucho menos en las autonómicas que en las generales, pero eso se rompió con el «procés»»Javier Lorente, profesor de Ciencia Política (URJC). En Maldita.es, mayo de 2024
En el decil más pobre, además, el 31% de los adultos no tiene derecho a voto ni siquiera en las municipales, frente al 12% en el más rico. En las municipales también votan los ciudadanos de la UE y de los países con convenio inscritos en el censo, unos 68.000 en toda Cataluña, pero eso solo baja un punto el total de adultos sin derecho a voto. Donde más se nota es en la costa turística del Empordà y la Selva: Castelló d'Empúries (9% del censo municipal), Roses (8%), Platja d'Aro (7,8%) y Lloret (7,2%).
Podrían ser muchos más. Un informe del CIEMEN coordinado por Gemma Pinyol-Jiménez («El dret de vot de les persones immigrades a Catalunya», 2026) cuenta 508.412 extranjeros con derecho a votar en las municipales: 275.249 europeos y 233.163 de los trece países con convenio de reciprocidad. Para hacerlo tienen que inscribirse antes en el censo, y el informe señala que una parte importante no lo hace por desconocimiento o por la dificultad de los trámites. Con las cifras de este mapa, de 2023, se inscribe alrededor del 13% de los extranjeros que podrían hacerlo.
Hay un solo lugar donde se vota más al ayuntamiento que al Congreso: los 589 municipios de menos de 2.000 habitantes (69% frente a 67%), donde además solo el 9% de los adultos no puede votar. En Salt, Lloret y Figueres pasa al revés, con un 47-48% en las municipales. Y lo que explica la participación cambia con la elección: en las generales pesan más los estudios; en las municipales y en el Parlament, el paro.
Las secciones que menos votan
Las participaciones más bajas de Cataluña no están donde hay más extranjeros. Están en secciones de Figueres, El Prat, Badalona, Lleida, Sant Adrià de Besòs, Reus o Girona con paros de casi el 40% o más, rentas de 10.000 a 13.000 euros por unidad de consumo y menos de un 10% de adultos con estudios superiores. Salvo en una del Raval, la mayoría de los vecinos tiene la nacionalidad española, y aun así vota entre uno de cada cuatro y uno de cada tres inscritos. Es la abstención de los barrios con más paro y menos renta, y es la que menos aparece en las notas de participación.
| Sección | Partic. | Adultos que votan | Sin derecho | Renta u.c. | Extranj. | Univ. | Paro |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Figueres 01-005 | 22% | 21% | 9% | 9638 € | 18% | 3% | 59% |
| Prat de Llobregat, El 04-006 | 25% | 25% | 3% | 11.466 € | 3% | 4% | 54% |
| Badalona 09-042 | 29% | 21% | 30% | 10.297 € | 32% | 4% | 41% |
| Lleida 04-011 | 30% | 23% | 24% | 12.098 € | 24% | 8% | 51% |
| Sant Adrià de Besòs 06-004 | 31% | 28% | 10% | 12.878 € | 10% | 9% | 46% |
| Reus 07-001 | 32% | 32% | 2% | 11.841 € | 20% | 4% | 53% |
| Girona 01-005 | 33% | 29% | 14% | 9753 € | 12% | 2% | 65% |
| Barcelona 01-026 | 34% | 43% | 0% | 23.202 € | 80% | 17% | 29% |
| Sant Adrià de Besòs 06-001 | 34% | 30% | 12% | 13.062 € | 11% | 5% | 46% |
| Sant Adrià de Besòs 06-003 | 35% | 29% | 17% | 12.367 € | 19% | 8% | 39% |
Secciones con más de 300 electores. En alguna sección, como la del Raval que aparece en la lista, el censo electoral supera a los adultos estimados (habitual donde hay muchas inscripciones en domicilios de servicios sociales) y el grupo "sin derecho a voto" se pone a cero.
Los investigadores describen un círculo que tiende a perpetuarla: los partidos hacen campaña donde están los votos, y donde se vota poco se hace menos campaña, lo que da todavía menos motivos para ir a votar.
«Es un pez que se muerde la cola: como no votan, los políticos no se interesan por ellos, ellos no se sienten escuchados y vuelven a abstenerse en las siguientes elecciones»Manuel Trujillo, investigador del IESA-CSIC. En elDiario.es, abril de 2019
Trujillo y Braulio Gómez midieron esta segregación electoral en toda España para el VIII Informe FOESSA. Encontraron barrios donde el 75% de los habitantes no vota, y en Madrid vieron crecer la distancia entre el decil más pobre y el más rico de 15 a 19 puntos entre 2011 y 2016. En Cataluña, como se ve más arriba, es de 18 puntos en el Congreso y de 24 en el Parlament.
«Los ciudadanos que más necesitan del Estado para sacar su vida adelante no votan. Sus preferencias dejan de entrar en el sistema»Manuel Trujillo y Braulio Gómez, IESA-CSIC y Universidad de Deusto. En «La segregación electoral interurbana en España», VIII Informe FOESSA, 2018
Y no es solo un problema de esos barrios. Si unas secciones votan al 75% y otras al 30%, las primeras pesan más del doble a la hora de elegir gobierno. Arend Lijphart lo resumió en 1997, en su discurso como presidente de la Asociación Americana de Ciencia Política:
«Una participación desigual significa una influencia política desigual»Arend Lijphart, politólogo (Universidad de California en San Diego). En «Unequal Participation: Democracy’s Unresolved Dilemma», American Political Science Review, 1997 · traducido del inglés
Preguntas frecuentes
¿Cuántos adultos no votaron en Cataluña en las generales de 2023?
De cada 100 adultos que vivían en Cataluña el 23 de julio de 2023, 29 podían votar y no lo hicieron y otros 17 no tenían derecho a voto por no tener la nacionalidad española; votaron 54.
¿Dónde se vota menos en Cataluña?
La sección censal con menos participación de Cataluña está en Figueres, con un 22% en el Congreso de 2023, y entre los municipios de más de 20.000 habitantes Salt es donde menos adultos votan: 34 de cada 100.
¿Por qué votan tan poco Salt y Lloret de Mar?
Porque se suman dos cosas: muchos adultos sin derecho a voto (39 de cada 100 en Salt y 38 en Lloret) y una abstención alta entre quienes sí pueden votar, que en Salt deja la participación en el 55%, diez puntos por debajo de la media catalana.
¿Votan menos los barrios pobres?
Sí: el 10% de secciones más ricas votó 18 puntos más que el 10% más pobre en el Congreso de 2023, 19 puntos más en las municipales de 2023 y 24 más en el Parlament de 2024.
¿Qué explica más la abstención: la renta, la inmigración o los estudios?
Los estudios, seguidos del paro: un modelo con todas las variables explica el 72% de las diferencias entre secciones, y con esas dos dentro la renta deja de sumar.
¿En qué elecciones se vota menos en Cataluña?
En las municipales (56% en 2023) y en el Parlament (58% en 2024), frente al 65% del Congreso de 2023; solo los 589 municipios de menos de 2.000 habitantes votan más al ayuntamiento (69% frente a 67%).
¿Por qué bajó la participación en las generales de 2023?
Cayó 6,7 puntos respecto a noviembre de 2019, y más donde el independentismo era fuerte: 9 puntos en el cuarto de secciones más independentista frente a 6 en el menos.
¿Pueden votar los extranjeros en Cataluña?
Solo en las municipales, y solo los ciudadanos de la UE y de países con convenio inscritos en el censo; en 2023 había unos 68.000 inscritos, entre europeos y ciudadanos de esos países, lo que reduce los adultos sin derecho a voto únicamente del 17% al 16%.
Método y fuentes
- Resultados: elecciones al Congreso de 2015, 2016, abril y noviembre de 2019 y julio de 2023, por mesa, agregadas a sección censal. Microdatos del Ministerio del Interior, en la versión procesada del paquete pollspain. Se excluye el voto de residentes en el extranjero (CERA).
- Renta, edad y nacionalidad: Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del INE, datos de 2023 por sección (renta por unidad de consumo, edad media, % de población española), vía ineAtlas.data.
- Estudios, paro, vivienda y nacidos en el extranjero: Censo de Población y Viviendas 2021 del INE por sección. Españoles nacidos fuera ≈ % nacidos en el extranjero − % extranjeros.
- Por qué la serie larga es de generales: son las únicas con resultados por mesa desde 2015, y tienen una ventaja: en el Congreso solo votan españoles, de modo que la frontera entre "sin derecho" y "abstención" es limpia. En las municipales votan además los ciudadanos de la UE y de algunos países con convenio, lo que reduce el grupo "sin derecho a voto" en la costa.
- Municipales 2023 y Parlament 2024: participación por sección censal del Departament de Polítiques Digitals, vía Transparència Catalunya (dataset irrv-2mfc). Sus cifras del Congreso 2023 coinciden sección a sección con las del Ministerio del Interior.
- Citas: declaraciones publicadas en Crític (Sergi Picazo, 15 de junio de 2023), elDiario.es (Raúl Sánchez, 7 de abril de 2019), elDiario.es (Victòria Oliveres, 16 de mayo de 2023), Ara (Roger Palós y Xavi Tedó, 21 de mayo de 2024) y Maldita.es (10 de mayo de 2024). Las de Crític y Ara están traducidas del catalán. Los expertos hablan de la abstención en general, no de estos datos.
- Estudios: H. E. Brady, S. Verba y K. L. Schlozman, «Beyond SES: A Resource Model of Political Participation», American Political Science Review 89(2), 1995. A. Lijphart, «Unequal Participation: Democracy’s Unresolved Dilemma», American Political Science Review 91(1), 1997. J. M. Vallés y R. Liñeira, «Abstención diferencial en Cataluña y en la Comunidad de Madrid», REIS 146, 2014. M. Trujillo y B. Gómez, «La segregación electoral interurbana en España», VIII Informe FOESSA, 2018. G. Pinyol-Jiménez (coord.), «El dret de vot de les persones immigrades a Catalunya», CIEMEN, 2026. Las citas en inglés están traducidas.
- Doce elecciones (2015–2024): participación por sección de las municipales de 2015, 2019 y 2023, el Parlament de 2015, 2017, 2021 y 2024 y el Congreso de 2015, 2016, abril y noviembre de 2019 y 2023, de Transparència Catalunya (irrv-2mfc), sin residentes en el extranjero; por eso el Parlament de 2017 sale al 82% y no al 79% oficial. Una sección de otro año solo se compara con la de 2023 si tiene el mismo código y un censo parecido (entre dos tercios y vez y media): 4.866 de las 5.115 secciones tienen las doce elecciones, y las demás salen en gris en los años que faltan.
- Buscador: callejero del censo electoral del INE de enero de 2023 (calles a 31 de diciembre de 2022), con las mismas secciones que el mapa. Cada tramo de calle y numeración lleva su sección. Los nombres son los del callejero, a veces sin acentos.
- Fotos: Wikimedia Commons, con licencias libres. El autor y la licencia de cada una aparecen al pie de la imagen y enlazan a su ficha.
- Contraste con Idescat: la renta y la población extranjera del INE se han comparado con las de Idescat (EMEX, renta familiar disponible por habitante y población extranjera de 2025). Por municipio correlacionan 0,94 en ambos casos, y la relación con la participación sale prácticamente igual con una fuente u otra, así que las conclusiones no dependen de usar el INE o Idescat. El mapa usa el INE porque es la única fuente con estos datos por sección censal.
- Limitaciones: la población adulta se estima con el % de menores de 18 del Atlas; el censo electoral de julio y la población de enero no son exactamente la misma foto; el Censo 2021 no cubre 73 secciones creadas después y el Atlas no da renta por unidad de consumo en 30.
Sobre esta pieza
- Publicada: 5 de octubre de 2026. Actualizada: 6 de octubre de 2026, con las correcciones que se indican abajo.
- Qué se compara: en cada una de las 5.115 secciones censales de 2023, cuántos adultos residentes votaron, cuántos no tenían derecho a voto y cuántos pudieron votar y no lo hicieron en el Congreso del 23 de julio de 2023, junto con la renta, la edad y la nacionalidad (Atlas de Renta del INE, 2023) y los estudios, el paro y la vivienda (Censo 2021). La evolución compara doce elecciones, de 2015 a 2024, sobre esas mismas secciones.
- Límites: son datos agregados por sección, no por persona. Las relaciones que se describen son asociaciones: el modelo estadístico dice qué va junto, no qué causa qué. «Sin derecho a voto» es una estimación (adultos residentes menos censo electoral), no un recuento de extranjeros. Las citas de expertos hablan de la abstención en general, no de estos datos. Detalle en la metodología completa.
- Autoría y revisión: datos, texto y gráficos de Nacho G. del Álamo, que también revisa los datos y el texto antes de publicar. Cada cifra del texto se recalcula con un script a partir de los datos publicados, y los totales se contrastan con los resultados oficiales de la Generalitat.
- Correcciones (6 de octubre de 2026): en la sección de Figueres con menos participación el paro es del 59% (58,5%), no del 58%; el voto independentista de 2023 era el 28% contando al PDeCAT, pero ERC, Junts y la CUP suman el 27%; en el Parlament de 2015 la distancia entre el 20% de secciones más ricas y el 20% más pobre era de 13 puntos, no de 14; el Censo 2021 no cubre 73 secciones (no 74) y el Atlas no da renta por unidad de consumo en 30 (no 20). Ninguna cambia las conclusiones. Además, tras revisar el texto con el estándar de verificación: los 68.000 inscritos en el censo municipal incluyen a los ciudadanos de países con convenio, no solo a europeos, y son alrededor del 13% de los extranjeros que podrían votar (no uno de cada cuatro europeos); y varias explicaciones que se daban como hechos se presentan ahora como hipótesis o atribuidas a los investigadores (el julio de Lloret, Guissona, el desgaste independentista, el círculo de las campañas, el modelo).
Datos: secciones 2023 (CSV), municipios (CSV), participación 2015–2024 por sección (CSV), histórico del Congreso (CSV) y contornos (GeoJSON). Licencia CC BY 4.0. Columnas, fuentes y cálculos en la página de metodología.