Provincia de Girona · elecciones generales 2015–2023 · 536 secciones censales

Girona, la provincia catalana donde menos adultos votan

El 23 de julio de 2023, de cada 100 adultos que vivían en la provincia de Girona, 49 votaron, cinco menos que en el conjunto de Cataluña. Otros 21 no podían hacerlo porque no tienen la nacionalidad española, la proporción más alta de las cuatro provincias. Y 30 podían votar y no lo hicieron. Este mapa separa los tres grupos en cada una de las 536 secciones censales de la provincia y los cruza con la renta, la edad, los estudios y la población extranjera.

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536 secciones censales

Esta es la provincia de Girona dividida en sus secciones censales, la unidad más pequeña con resultados electorales. Cuanto más oscuro, más abstención el 23 de julio de 2023 entre quienes podían votar.

La participación fue del 62,2%, tres puntos menos que en Cataluña (65,4%). Es la cifra oficial, la que se calcula sobre el censo electoral. Pero solo cuenta a los que están en él.

La altura cuenta personas

Ahora la altura de cada sección indica cuántos de cada 100 adultos que viven en ella no votaron, por el motivo que sea. En la provincia son 51: 30 pudieron votar y no lo hicieron, y 21 no tenían derecho porque no son españoles. Son dos cosas distintas: unos deciden no votar y a los otros la ley no se lo permite.

Es la provincia catalana donde menos adultos votan: 49 de cada 100, frente a 50 en Lleida, 53 en Tarragona y 56 en Barcelona.

Sin derecho a voto

Si pintamos solo a los adultos sin nacionalidad española, el mapa se va a la costa. En Castelló d'Empúries, con Empuriabrava, 47 de cada 100 adultos no podían votar en unas generales, y solo votaron 29: es el municipio de más de 10.000 habitantes de la provincia donde menos adultos votan. Le siguen Platja d'Aro (35 sin derecho) y Roses (31). Ojo: algunos extranjeros empadronados en la costa quizá solo pasan aquí parte del año, así que la cifra puede exagerar.

Siete secciones de la provincia tienen a más de la mitad de sus adultos sin derecho a voto: dos en Castelló, dos en Salt y una en Figueres, Lloret y Roses. Según el CIEMEN, cinco de los diez municipios catalanes con más inmigrantes adultos sin derecho a voto son gironinos: Salt, Ullà, Lloret, Castelló y Castell-Platja d'Aro.

«Municipios como Salt, Lloret de Mar o Manlleu presentan altos niveles de población extranjera excluida del sistema electoral»
Informe del CIEMEN coordinado por Gemma Pinyol-Jiménez. En «El dret de vot de les persones immigrades a Catalunya», julio de 2026 · traducido del catalán
Salt · 33.232 habitantes

Salt tiene la participación más baja de los 221 municipios de la provincia: un 54,9%. Votaron 34 de cada 100 adultos residentes y 39 no podían votar en unas generales.

No es solo una cuestión de censo. Entre los que sí podían votar, Salt ha quedado por debajo de la media provincial en las cinco generales desde 2015, y en el Ayuntamiento lo atribuyen en parte a la falta de arraigo.

«Tampoco hay sentimiento de pertenencia a este pueblo, pero ni de la comunidad inmigrante ni de los autóctonos»
Andreu Bover, responsable de Ciudadanía e Inmigración del Ayuntamiento de Salt. En Ara, julio de 2022
Lloret de Mar · 40.514 habitantes

Lloret repite el patrón: 36 votaron, 38 no tenían derecho y 26 se abstuvieron. Entre quienes podían votar, la participación fue del 57,6%, casi cinco puntos por debajo de la media provincial.

Las cifras son casi las de Salt; la población, no tanto. Salt tiene más niños (23% de menores, frente al 18%) y Lloret, más gente que vive sola (31% de hogares unipersonales, frente al 20%) y más extranjeros inscritos para votar en las municipales: el 7% del censo, frente al 4%.

Figueres · 48.374 habitantes

En Figueres está la sección con menos participación de toda Cataluña: un 22%. No es de las que tienen más extranjeros (un 17%). Es la que tiene un 59% de paro, 9.638 euros de renta por unidad de consumo y un 3% de adultos con estudios superiores. No es un dato raro de un año ni una residencia o una prisión: un tercio de sus 1.294 vecinos son menores, y es la que menos vota de la provincia en 9 de las 12 elecciones desde 2015.

En el conjunto del municipio votaron 39 de cada 100 adultos: 29 no podían y 32 podían votar y no lo hicieron.

«Si en tu casa no tienes la nevera en condiciones para mantener tu vida cotidiana, es más difícil que tengas ese tiempo para buscar información política»
Braulio Gómez, politólogo (Universidad de Deusto). En elDiario.es, abril de 2019
Girona · la renta

La capital vota en la media de la provincia (62,5%), pero esa media esconde una ciudad partida. Aquí el color es la renta (oscuro, más baja) y la altura, la abstención.

Entre sus 62 secciones, la participación va del 33% al 75%. La más baja, en la Font de la Pòlvora, con un 65% de paro y 9.753 euros de renta por unidad de consumo, es la segunda que menos vota de la provincia. El 20% de secciones más pobres de Girona votó al 52%; el 20% más rico, al 69%. Son 17 puntos, una brecha parecida a la de otras ciudades catalanas: 14 en Barcelona, 18 en Lleida y unos 20 en Tarragona.

Municipales · el voto extranjero

En las municipales también votan los ciudadanos de la Unión Europea y de los países con convenio que se inscriben en el censo, unos 12.700 en la provincia. Con ellos, los adultos sin derecho a voto bajan del 21% al 19%. El color y la altura muestran ahora quién no podía votar en las municipales de mayo de 2023.

Donde más se nota es en la costa: los extranjeros inscritos son el 8% del censo municipal en Roses y en Platja d'Aro, el 7% en Torroella de Montgrí y el 9% en Castelló d'Empúries. Podrían ser muchos más: el CIEMEN contaba en 2025 unos 1.900 europeos con derecho a voto municipal en Castelló, y en el censo de 2023 había unos 520 extranjeros inscritos, contando también a los de países con convenio. No basta con vivir aquí: hay que inscribirse en el censo meses antes de las elecciones y, para los de países con convenio, la inscripción se borra y hay que repetirla en cada convocatoria, según explicaba el Ara con el informe del CIEMEN.

Votar al ayuntamiento

Las elecciones más cercanas son las que menos votos atraen: un 54% en las municipales de 2023 y un 57% en el Parlament de 2024, frente al 62% del Congreso. El color indica cuánto cambia la participación de las generales a las municipales, y la altura, cuánta se pierde.

En los 158 pueblos de menos de 2.000 habitantes casi no cambia (66% frente a 67%). En las seis ciudades de más de 30.000 se desploma, del 60% al 49%. En Olot, el 58% que votó en el Congreso y en el Parlament se quedó en un 47% para elegir alcalde. En Salt solo lo eligieron 30 de cada 100 adultos que viven allí.

«En las municipales tiene mucho más peso el voto personalista, el voto al candidato, ya que es una administración mucho más cercana al ciudadano»
Guadalupe Talavera, politóloga. En elDiario.es, mayo de 2023
Lo que más pesa: los estudios

Con el color cambiado a adultos sin estudios superiores, el mapa encaja todavía mejor. Al poner todas las variables a la vez en un modelo, la educación es la que más explica la participación, seguida del paro. La renta deja de sumar cuando se tienen en cuenta esas dos, igual que en el conjunto de Cataluña.

Dicho de otra forma: entre dos secciones con la misma renta, vota menos la que tiene menos universitarios y más paro; entre dos con los mismos estudios y el mismo paro, la renta casi no cambia nada. Pasa también si se comparan solo secciones de la misma comarca.

2023: la otra abstención

Hay una segunda abstención, que no sigue la renta sino el voto. El color es ahora el voto independentista de noviembre de 2019 y la altura, cuánta participación se perdió hasta julio de 2023.

Girona es la provincia catalana donde más cayó la participación: 8,3 puntos. En el cuarto de secciones más independentistas bajó 11 puntos; en el menos, 6. El interior, que sigue votando más, fue lo que más perdió: 12,5 puntos en la Garrotxa, casi 11 en el Ripollès y el Pla de l'Estany, frente a 6 en el Alt y el Baix Empordà.

No fue voto nulo de protesta, o fue muy poco: en el cuarto más independentista, los nulos y en blanco pasaron del 0,8% al 1,8% del censo, y además cuentan como participación. Los 11 puntos son gente que se quedó en casa.

«Después del fracaso del Procés, la reubicación de los partidos independentistas ha provocado un desgaste en su electorado»
Ivan Serrano, profesor de Ciencia Política (UOC). En Ara, mayo de 2024 · traducido del catalán
2015–2024 · doce elecciones

Así ha cambiado la abstención en cada sección en las doce elecciones de los últimos diez años: municipales, Parlament y Congreso. El color y la altura son la abstención entre quienes podían votar.

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Sube y baja con cada convocatoria: el Parlament de 2017 llevó a votar al 82% del censo de la provincia y el de 2021, en plena pandemia, solo al 55%. Pero el orden casi no cambia: las secciones que menos votan son casi siempre las mismas.

Tu turno

El mapa vuelve a ser plano. Arrástralo para moverlo, usa los botones o el doble clic para acercarte, cambia la variable del color o ve a un municipio, y pasa el cursor (o toca) una sección para ver su ficha.

¿Y en tu calle?

Escribe tu calle y el número del portal, y el municipio si hace falta, para ver cuánto se vota en tu sección censal y cómo ha cambiado desde 2015.

Callejero del censo electoral del INE, con las calles a 31 de diciembre de 2022. La búsqueda se hace en tu navegador y no se envía a ningún sitio.

Los datos, con calma

El recorrido en 3D resume lo esencial. Aquí están los números completos: los municipios de referencia, cómo cambia la participación con cada variable, qué pesa cuando se miran todas a la vez y las secciones que menos votan.

Dos maneras de no votar

Castelló d'Empúries, Salt, Lloret de Mar y Figueres son los municipios gironinos de más de 10.000 habitantes donde menos adultos votan: entre 29 y 39 de cada 100 empadronados. El primer motivo no es el desinterés: entre el 29% y el 47% de sus adultos son extranjeros sin derecho a voto en unas generales. Pero los que sí pueden votar también votan menos: un 55% en Salt, Castelló y Figueres y un 58% en Lloret, frente al 62% de la provincia. Son dos fenómenos que se suman y que la cifra oficial de participación mezcla, porque solo divide por el censo.

En el otro extremo están los 158 pueblos de menos de 2.000 habitantes: solo el 12% de sus adultos no puede votar, y vota el 67% del censo y 60 de cada 100 adultos. La capital y Banyoles quedan en medio, con unos 50 adultos de cada 100 votando.

Participación = votos emitidos / censo electoral residente (CER). Adultos = población de 18 años o más (Atlas de Renta del INE, 1 de enero de 2023). Sin derecho a voto ≈ adultos residentes − censo electoral. Las líneas recorren las generales de 2015, 2016, abril de 2019, noviembre de 2019 y 2023.

Hay quien en Salt lo plantea también como un problema de representación: si una parte tan grande de los vecinos no vota ni es votada, los partidos tienen menos motivos para dirigirse a ella.

«Yo veo principalmente que hay un vacío político que se tiene que llenar con personas inmigrantes»
Salima Abdessamie, vecina de Salt y coordinadora técnica de la Asociación Azahara. En Ara, julio de 2022

Costa e interior

La provincia vota menos cuanto más grande es el municipio. En las generales de 2023, los pueblos de menos de 2.000 habitantes votaron al 67%; las seis ciudades de más de 30.000 (Girona, Figueres, Blanes, Lloret, Olot y Salt), al 60%. Por comarcas, las que más adultos llevan a votar son el Ripollès y el Pla de l'Estany (56 o 57 de cada 100) y la que menos, el Alt Empordà (45), donde el 26% de los adultos no tiene derecho a voto.

Es una frontera que la ciencia política ya había señalado en la provincia, con el voto a los partidos más que con la abstención:

«Los municipios grandes de la costa tienen un comportamiento político similar al del área metropolitana de Barcelona»
Macià Serra, profesor de Ciencia Política (Universitat de Girona). En «El resultats electorals a Girona: diferents, però no tant», revista del Col·legi de Politòlegs i Sociòlegs de Catalunya, con datos hasta 2018 · traducido del catalán

Qué separa una sección que vota de una que no

Ordenando las 536 secciones de la provincia en cinco grupos iguales según cada variable, la pauta es la misma que en toda Cataluña: donde hay menos renta, menos estudios superiores, más paro, más extranjeros o población más joven, se vota menos. El 20% de secciones con menos renta votó al 56%; el 20% con más, al 68%. La barra completa (con el número encima) es la participación entre quienes pueden votar; su parte oscura, qué parte de todos los adultos residentes votó.

Lo que pesa cuando se mira todo a la vez

Estas variables van juntas: las secciones pobres también tienen menos universitarios, más paro y más extranjeros. Un modelo que las considera a la vez (regresión ponderada por censo, 530 secciones) explica 67% de las diferencias de participación entre secciones. Cada barra indica cuántos puntos cambia la participación cuando la variable sube una desviación típica y las demás no cambian.

Lo que más pesa es la educación, seguida del paro y de la edad. La renta, que por sí sola es lo que más se parece al mapa de la abstención, deja de añadir información cuando se tienen en cuenta los estudios y el empleo. Si se comparan solo secciones de la misma comarca, el orden no cambia; dentro de un mismo municipio, el paro pesa algo más que los estudios. El modelo describe asociaciones entre secciones, no causas.

Es lo que la ciencia política lleva décadas describiendo. En un artículo de 1995 que sigue siendo la referencia, Henry Brady, Sidney Verba y Kay Lehman Schlozman explicaron la participación con tres recursos: tiempo, dinero y habilidades cívicas, es decir, saber informarse, expresarse y organizarse. Así resumían por qué hay quien no participa:

«Porque no pueden, porque no quieren o porque nadie se lo ha pedido»
Henry E. Brady, Sidney Verba y Kay L. Schlozman, politólogos (Berkeley, Harvard y Boston College). En «Beyond SES: A Resource Model of Political Participation», American Political Science Review, 1995 · traducido del inglés

Una advertencia necesaria: son datos por sección, no por persona. Dicen dónde se vota menos, no que cada extranjero nacionalizado o cada parado vote menos. Para afirmar eso hacen falta encuestas individuales.

2023: la otra abstención

Hay una segunda abstención, coyuntural, que no sigue la renta sino el voto. Entre noviembre de 2019 y julio de 2023 la participación cayó 8,3 puntos en la provincia de Girona, más que en Barcelona (6,7), Lleida (7,7) o Tarragona (4,9). Y cayó mucho más donde el independentismo era más fuerte. En el cuarto de secciones con más voto a ERC, Junts y la CUP en 2019, la participación bajó 11,2 puntos; en el cuarto con menos, 6,1.

«Los independentistas se han abstenido más y han fragmentado más su voto»
Pau Torres, politólogo e investigador (UPF). En Ara, mayo de 2024, sobre el Parlament del 12 de mayo · traducido del catalán

Así, las comarcas del interior, que siguen votando más que la costa, perdieron más participación: la Garrotxa pasó del 74% al 61% y quedó prácticamente igual que el Alt Empordà (61%), cuando en 2019 les separaban siete puntos.

Diez años, doce elecciones

Entre 2015 y 2024 los gironinos votaron doce veces en elecciones municipales, al Parlament y al Congreso. La participación fue del 82% en el Parlament de 2017, el del 1 de octubre y el 155, y del 55% en el de 2021, en plena pandemia. En las doce, las secciones más pobres votaron menos que las más ricas, y la distancia ha crecido: en el Parlament pasó de 15 puntos en 2015 a 22 en 2021 y 20 en 2024.

Secciones agrupadas en cinco grupos iguales por renta. Las líneas gruesas son el 20% más pobre y el 20% más rico; las finas, los tres grupos intermedios. Abajo, la distancia en puntos entre los dos extremos.

Del Parlament de 2015 al de 2024 la participación bajó en todas las secciones de la provincia: una caída mediana de 23 puntos en el quinto más pobre y de 18 en el más rico. Del Parlament de 2021 al de 2024 subió en siete de cada diez secciones, y más en las pobres (una subida mediana de 3 puntos) que en las ricas, que se quedaron igual. No les bastó para volver a 2015.

Cuanto más cerca, menos se vota

Las elecciones municipales y las del Parlament, las más cercanas, son las que menos participación tienen: un 54% y un 57% del censo frente al 62% del Congreso. Y la distancia entre secciones ricas y pobres no se reduce, crece. En el Congreso, el decil de secciones más ricas votó 16 puntos más que el más pobre; en las municipales, 18; en el Parlament, 24.

En las municipales también votan los ciudadanos de la UE y de los países con convenio inscritos en el censo, unos 12.700 en la provincia, el 2,4% del censo municipal. Eso baja los adultos sin derecho a voto del 21% al 19%. En Salt, donde la mayoría de los extranjeros no son europeos, solo bajan del 39% al 36%.

Podrían ser muchos más. El informe del CIEMEN («El dret de vot de les persones immigrades a Catalunya», 2026) calcula, con el censo de población de 2025, que en Castelló d'Empúries los europeos son el 24,6% de quienes podrían votar en sus municipales, y que en Lloret los extranjeros con ese derecho son el 16,9%. Para votar tienen que inscribirse antes en el censo electoral, y el informe señala que muchos no lo hacen.

«La obligación de inscripción previa en el censo electoral constituye hoy una de las principales barreras para el ejercicio efectivo del derecho de voto»
Informe del CIEMEN. En «El dret de vot de les persones immigrades a Catalunya», 2026 · traducido del catalán

Las secciones que menos votan

Las dos secciones con menos participación de la provincia, una en Figueres (22%) y otra en Girona (33%), no son las que tienen más extranjeros: tienen un 18% y un 12%, y paros del 59% y el 65%, rentas por debajo de 10.000 euros por unidad de consumo y un 2-3% de adultos con estudios superiores. Varias de las que vienen detrás, en Salt, Figueres, Roses y Castelló d'Empúries, son otra cosa: allí cerca de la mitad de los adultos, o más, no pueden votar.

Secciones con más de 300 electores.

Los investigadores describen un círculo que tiende a perpetuar la abstención: los partidos hacen campaña donde están los votos, y donde se vota poco se hace menos campaña.

«Es un pez que se muerde la cola: como no votan, los políticos no se interesan por ellos, ellos no se sienten escuchados y vuelven a abstenerse en las siguientes elecciones»
Manuel Trujillo, investigador del IESA-CSIC. En elDiario.es, abril de 2019

Y no es solo un problema de esos barrios. Si unas secciones votan al 75% y otras al 33%, como pasa dentro de la ciudad de Girona, las primeras pesan más del doble a la hora de elegir a quien gobierna.

«Una participación desigual significa una influencia política desigual»
Arend Lijphart, politólogo (Universidad de California en San Diego). En «Unequal Participation: Democracy’s Unresolved Dilemma», American Political Science Review, 1997 · traducido del inglés

Más sobre Girona

Preguntas frecuentes

¿Cuántos adultos no votaron en la provincia de Girona en las generales de 2023?

De cada 100 adultos que vivían en la provincia el 23 de julio de 2023, 30 podían votar y no lo hicieron y otros 21 no tenían derecho a voto por no tener la nacionalidad española; votaron 49, la cifra más baja de las cuatro provincias catalanas.

¿Dónde se vota menos en la provincia de Girona?

Salt tiene la participación más baja de los 221 municipios (54,9% en el Congreso de 2023), y Castelló d'Empúries, la menor proporción de adultos que votan entre los de más de 10.000 habitantes: 29 de cada 100. La sección que menos vota está en Figueres, con un 22%.

¿Por qué votan tan pocos adultos en Castelló d'Empúries, Salt y Lloret?

Porque se suman dos cosas: muchos adultos sin derecho a voto (47 de cada 100 en Castelló, 39 en Salt y 38 en Lloret) y una participación baja entre quienes sí pueden votar, de entre el 55% y el 58%.

¿Votan menos los barrios pobres de Girona?

Sí: el 10% de secciones más ricas de la provincia votó 16 puntos más que el 10% más pobre en el Congreso de 2023, 18 puntos más en las municipales de 2023 y 24 más en el Parlament de 2024. Dentro de la ciudad de Girona, la participación va del 33% al 75% según la sección.

¿Por qué bajó tanto la participación en Girona en las generales de 2023?

Cayó 8,3 puntos respecto a noviembre de 2019, más que en las otras tres provincias, y sobre todo donde el independentismo era fuerte: 11 puntos en el cuarto de secciones más independentista frente a 6 en el menos.

¿Pueden votar los extranjeros en Girona?

Solo en las municipales, y solo los ciudadanos de la UE y de países con convenio inscritos en el censo; en 2023 había unos 12.700 en la provincia, lo que reduce los adultos sin derecho a voto del 21% al 19%.

Método y fuentes

Sobre esta pieza

Datos: secciones de la provincia (CSV), municipios (CSV), contornos (GeoJSON) y participación 2015–2024 por sección, toda Cataluña (CSV). Licencia CC BY 4.0. Columnas, fuentes y cálculos en la página de metodología.